Lago di Barrea
Una joya enclavada entre las montañas: naturaleza, historia y aventura en un solo destino
En el Parco Nazionale d’Abruzzo, Lazio e Molise se esconde esta joya de aguas cristalinas, situada entre las cumbres de los Monti Marsicani y el imponente Monte Greco. Con 300 hectáreas de superficie y unos 5 kilómetros de longitud, el Lago di Barrea, creado en 1952 tras la construcción de la presa sobre el río Sangro, se ha convertido en un ecosistema vibrante y lleno de vida, muy apreciado por senderistas, amantes del birdwatching y de los deportes al aire libre.
A orillas del lago se encuentran los pintorescos pueblos de Barrea, Civitella Alfedena y Villetta Barrea, unidos por senderos y rutas ciclopetonales que se adentran en la naturaleza. El paisaje alterna bosques de roble, sauces y pinos negros, ofreciendo refugios perfectos para la fauna salvaje. El lago es además un punto de descanso fundamental para numerosas especies de aves migratorias – como somormujos, garzas y ánades reales – mientras en sus aguas nadan percas reales, tencas y carpas.
Cada estación regala una estampa diferente: en verano las aguas frescas de la playa de La Gravara invitan a nadar o recorrer el lago en hidropedal; en invierno, la nieve convierte el paisaje en un escenario ideal para el esquí de travesía. A pocos kilómetros, el Lago Vivo y el Lago della Montagna Spaccata brindan aún más oportunidades para descubrir la magia intacta de este territorio.
Un viaje al Lago di Barrea es una experiencia que se vive con los sentidos, entre naturaleza salvaje y puro relax.
Crédito: nicola_abbrescia; imagen de previsualización Archivo Parco nazionale d'Abruzzo Lazio e Molise_valentino_mastrella.